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Cultivar aloe vera en casa

El Aloe Vera es una de las plantas con más propiedades medicinales que se conocen hoy día; y, cuanto más se investiga sus componentes, más beneficios se le descubren.

Un hecho interesante es que esta planta suculenta de la familia de los cactus es muy fácil de cultivar en casa.

El aloe vera crece perfectamente bien en una maceta, y necesita para esto suelos porosos, un poco ácidos y sin fertilizantes. Es importante que el agua fluya bien para evitar que el suelo se encharque, lo que podría hacerle bastante mal a nuestra planta. En cuanto al tamaño de la maceta, una de medio metro de diámetro sería ideal, con lo que las hojas podrían crecer perfectamente bien sin que el tamaño de las raíces les quite energía.

Teniendo en cuenta que el Ale es similar a un cactus, no deberíamos regarlo demasiado seguido, ya que sus hojas pueden retener una cantidad enorme de agua. Con un cuarto de litro de agua para una planta joven y tres cuartos a una de más de dos años bastaría. También conviene regar por la mañana, para que pueda evaporarse el exceso de agua.

Se puede tener esta planta en el interior si se le proporciona luz abundante. En caso de que vivas en una zona fría o templada es lo más recomendable, ya que no soporta las heladas. En cambio, si vives en una zona de climas cálidos, quizá convenga más tenerla en el exterior, ya que  crecerá incluso durante más tiempo y con mucha más fuerza, teniendo un período de retracción más corto.

Los beneficios del aloe vera se encuentran en sus hojas. Es recomendable no cortarlas antes de los dos años de vida, y aprovechar siempre las más grandes y gruesas. Claro que deberías utilizar el gel lo más rápido posible, para que no pierda sus cualidades benéficas.

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Beneficio del ajo en capsulas.

Si has ganado este verano unos kilos, ahora es el momento para empezar a perder peso, entre otros productos naturales el Ajo es un gran aliado en tu dieta.

 

El ajo era usado como medicamento natural mucho antes de ser usado como condimento. El Codex Ebres, un papiro egipcio que data del 1550 A.C, contiene 22 beneficios del ajo con finalidad curativa en cardiopatías, parásitos intestinales, tumores… Ya en las civilizaciones mas antiguas, el ajo se consumía y era recomendado para dar energía y proveer protección contra todo tipo de males.

El ajo es un alimento con muchos beneficios y propiedades. Además lo podemos considerar imprescindible en nuestra cocina y es relativamente sencillo de sembrar y cultivar en tu huerto urbano o jardín. Es una planta medicinal que podemos cultivar nosotros mismos.

Tomando el ajo en capsulas, obtenemos todos sus beneficios, pasando desapercibido el olor característico del ajo crudo.

Muchos beneficios pero también algunas contra indicaciones. En grandes dosis puede ser perjudicial, han de evitarlo las personas que sufren dolores de cabeza y biliosidad. Tampoco es recomendable en mujeres durante el periodo de lactancia.

Beneficios del ajo.

Antibiótico.

En 1858 Louis Pasteur demostró que el ajo era un antibiótico natural muy recomendable, demostró en laboratorio que detenía el crecimiento de bacterias. En la II Guerra Mundial, ante la escasez de antibióticos, el ejército ruso lo utilizó masivamente para sus enfermos y heridos en combate.

Dolor de oído.

Este remedio hay que usarlo con mucha precaución ya que el oído es una zona muy delicada. Machacamos un diente de ajo y lo ponemos con una cucharada de aceite de oliva caliente en un recipiente, lo dejamos reposar 5 minutos. Lo colamos y dejamos enfriar, para finalmente colocar unas gotas en el canal auditivo.

Reumatismo.

Machacar ajos y aplicarlos en las partes afectadas alivia los dolores reumáticos.

Insomnio.

Cenar una ensalada de ajos con lechuga nos ayudará a conciliar mejor el sueño.

Limpiador facial.

Algunas mujeres usan el ajo como limpiador facial. Para aplicarlo se hace una pasta fina de ajo, mezclándola con un poco de aceite de oliva y azúcar. Se aplica de forma circular en la cara para finalmente enjuagar con agua. Si tenéis heridas mejor no usarlo porque puede escocer bastante.

Manchas en la cara.

Machacar ajos y aplicar sobre las manchas. Comer un diente de ajo crudo al mismo tiempo, durante varios días.

Controla el colesterol.

Un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad Stanford, señala que la alicina que contiene el ajo reduce los niveles de colesterol total y triglicéridos altos. La alicina es un compuesto azufrado que se encuentra en el ajo que solo aparece cuando el ajo es machacado o cortado.

Mejora la circulación.

Al ayudar a disminuir el colesterol, se disminuyen también las obstrucciones arteriales o arteriosclerosis que es la causa de la mayoría de infartos de corazón y derrames cerebrales. El principal efecto positivo del ajo proviene de la vitamina B, misma que reduce los niveles de homocisteína, una sustancia que puede dañar las paredes de los vasos sanguíneos y del selenio que ayuda a combatir las enfermedades del corazón.

Es un buen aliado para combatir las varices, un excelente alimento a la hora de desinflamar las venas y mejorar la circulación.

Aliado contra la hipertensión.

La alicina del ajo es especialmente eficaz para mejorar la circulación de la sangre.

Mejora la digestión.

Tomar ajo favorece la secreción de jugos estomacales, su acción antiséptica y antibiótica combaten numerosas enfermedades del aparato digestivo.

Resfriados y gripes.

Se le atribuye un efecto descongestionante en el tratamiento de las afecciones en las vías respiratorias, resolviendo las congestiones, promoviendo la desinfección, desinflamando los bronquios y como expectorante. Coma tres a cuatro dientes de ajo al día, preferiblemente crudo y triturado, añadir a las sopas, guisos, salsas para pastas y aderezos para ensaladas.

Afrodisíaco.

El ajo se ha usado como un afrodisíaco desde tiempos antiguos. Los científicos han descubierto que el consumo de ajo puede aumentar el deseo sexual de los hombres que experimentan impotencia, ya que el ajo ayuda a la circulación y al bombeo de la sangre hacia las extremidades.

Acné.

El poder antioxidante del ajo ayuda a la piel y demás tejidos a regenerarse y mantenerse jóvenes. Las mascarillas de ajo suavizan la piel y la fortalecen, además de ayudar a la regeneración celular, entre los remedios caseros es muy popular para combatir el acné. Se corta un diente de ajo por la mitad y frotamos la cara utilizando la parte interna del ajo en contacto con la piel, dejar unos minutos y lavar bien con jabón neutro para quitar el olor, las propiedades antibacterianas del ajo ayuda a disminuir la aparición de acné y logran hacer remitir el que ya tengamos.

Infecciones intestinales.

El ajo ayudaría a combatir las infecciones intestinales causadas por los alimentos incluso mejor que algunos antibióticos, según lo hallado por un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Estatal de Washington.

El ajo crudo es una excelente opción natural para expulsar parásitos intestinales. Se recomienda como parte de una dieta depurativa, que también incluye miel, jugo de limón, semillas de calabaza, zanahorias y remolachas. El ajo consumido en cantidades de aproximadamente tres dientes diarios ayuda para que los parásitos salgan del tracto digestivo.

Pesticida.

Es recomendable plantar ajos por todo nuestro huerto. Puedes elaborar un insecticida usando alcohol y ajo, para usarlo como: Insecticida, repelente y fungicida, casero y ecológico.

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Alcachofa: beneficios y propiedades.

La alcachofa posee importantes beneficios y propiedades, ayudando contra el colesterol alto o enfermedades del hígado.

 

La alcachofa viene a convertirse en un verdadero y auténtico manjar para muchos, y puede ser un alimento adecuado en dietas de adelgazamiento, ya que puede ayudar a perder peso y a bajar esos kilos de más.

Constituye a su vez un alimento sano que no puede faltar en una alimentación equilibrada, ya que posee unos importantes beneficios y propiedades diversas muy importantes para la salud.

Además, son deliciosas en ensaladas y platos calientes, y son ideales para niños y adultos, gracias a las diferentes virtudes que posee.

 

¿Sabes qué es la alcachofa?

Mientras que la alcachofa es el fruto que se obtiene de la planta alcachofera, antes de conocer en qué consiste debemos saber un poco más acerca de la propia planta en sí misma. En este sentido, la alcachofera consiste básicamente en una planta perenne que puede llegar a alcanzar los 2 metros de altura, la cual pertenece a la familia de las compuestas.

Posee unas hojas muy características, con lóbulos (pero sin espinas), con apariencia lobulada, que pueden llegar a alcanzar los 60 centímetros de longitud. Sus flores son de color azulado, y la encontramos en muchas partes del mundo, en especial en las distintas zonas del mediterráneo.

El nombre científico de la alcachofa es Cynara scolymus L., y es también conocida incluso con el propio nombre de la planta, o con la denominación de alcaucil.

¿Cuáles son los beneficios de la alcachofa?

La hoja de la alcachofa contiene magnesio, potasio y esteroles, los cuales actúan en cierta sinergia con la cinarina, una sustancia tanto aromática como amarga. De hecho, es a estos compuestos a los que le debemos sus principales cualidades (al menos, las más importantes).

Ideal para el cuidado natural del hígado

En caso de problemas comunes del hígado, es bastante probable que ya sepas que la alcachofa se convierte en una excelente opción como tratamiento natural (y muy efectivo). ¿Por qué? Esto se lo debemos a que la alcachofa actúa como un hepatoprotector natural, cualidad que se traduce en que ayuda a proteger las distintas células hepáticas de forma totalmente natural.

Esta cualidad hepatoprotectora es debida a la presencia de ácido cafeico, ácido linoleico, ácido oleico y ácido cafeolquínico.

Además, su efecto sobre el hígado (no solo su acción protectora) se lo debemos a la presencia de cinarina, su principal principio activo, el cual como veremos en las siguientes líneas también actúa de forma muy beneficiosa sobre la vesícula biliar.

En lo que se refiere al cuidado y protección del hígado, la alcachofa es muy interesante en caso de hígado grasoinsuficiencia del hígadoictericia y hepatitis.

Alcachofa útil para la digestión

Como te comentábamos anteriormente, la cinarina presente en las alcachofas nos aporta las principales cualidades que nos ofrece este maravilloso alimento. Así, por ejemplo, ayuda sobre la función que realiza la vesícula biliar. De esta forma, ayuda a estimular la producción de la bilis y favorece la expulsión de las grasas.

Esto significa que, entre otros interesantes aspectos, las alcachofas son muy adecuadas para una correcta digestión de las grasas. Por este motivo, es interesante en caso de indigestión, gases y flatulencias.

Respecto a sus cualidades sobre la propia vesícula biliar, ¿sabías que también es útil en caso de dispepsias causadas por la presencia de piedras o cálculos en la vesícula?.

Alcachofa para el colesterol elevado

En caso de colesterol alto, la alcachofa también se convierte en una opción natural excelente, gracias precisamente a que actúa como un maravilloso tónico hepático, al ayudar al hígado a metabolizar mejor las grasas.

Es decir, gracias a la presencia de los ácidos que hemos nombrado anteriormente, junto con la cinarina, ayuda a reducir los niveles elevados de colesterol en la sangre, previniendo la arteriosclerosis.

Las principales propiedades de la alcachofa, en resumen

Como te indicábamos, la alcachofa presenta una importantísima actividad reguladora de la secreción biliar, estando indicada en casos de mala digestión de las grasas, ictericia e hígado perezoso.

Ayuda a regenerar las células hepáticas, ayudando a combatir las sustancias tóxicas, y puede ser ideal en casos de hígado graso, a la vez que es capaz de reducir el colesterol alto.

Además, la alcachofa puede convertirse en un excelente depurativo, ayudando a nuestro organismo a expulsar las diferentes toxinas y sustancias que no necesita.

Por este motivo, tampoco debemos olvidarnos tampoco de su consumo en dietas de adelgazamiento y de control de peso.